El amor no mata, por Paula Pamela Vilches

Analizaré la película documental “Violencia Doméstica” de Frederick Wiseman[1], la cual aborda un tema tan complejo como es la violencia de género, registrando testimonios y vivencias directamente de sus protagonistas; la filmación transcurre en el centro asistencial The Spring[2], allí no solamente se brinda protección, alojamiento, contención psicológica, posibilidad de integrarse a la sociedad mediante un empleo y una vivienda a hombres y mujeres víctimas de maltrato, sino también se otorga asilo a sus hijos, (en el momento de la filmación la cantidad de niños y bebés era superior a la de adultos).

El tema de la película se inscribe en delitos denominados como violencia de género aunque el hecho de que el director haya elegido titularla, “Violencia Doméstica”, da cuenta quizás de una problemática que gira entorno a ello, como afirma Ariznabarreta en su texto “Algunas consideraciones en torno a la denominación violencia de género”, “El hecho de que actualmente estén vigentes bastantes términos “violencia de género”, “violencia doméstica”, “violencia contra las mujeres”, “violencia sexista”..., y de que, tal como veremos más adelante, no exista unanimidad en los diferentes ámbitos (político, cultural, social...) sobre cuál es la denominación más adecuada, explica que los periódicos no coincidan en sus elecciones”[3].

En el film se reconocen por parte de las víctimas motivos por los cuales se llegó a abusar de ellas, ya sea física, verbal o sexualmente, tratando de encontrar una explicación al problema, y de alguna manera comprender los motivos, la mayoría argumenta que los victimarios vivían bajo un entorno hostil desde su infancia, hasta ellas mismas cuentan haber sufrido abuso por parte de su padre, hermanos y/o primos, lo cual facilitó cierta dependencia y sometimiento de adultas.

Si bien existe violencia ejercida sobre los hombres, las principales víctimas son mujeres, los victimarios son sus maridos, parejas o novios en su mayoría; ellas aseguran tener cierta dependencia económica, haber sido violadas por sus esposos, es decir mantener relaciones sexuales sin su consentimiento, golpeadas, apuñaladas, con varios intentos de ser ahorcadas, desfiguradas, golpeadas durante el embarazo; situaciones y temáticas inabordables por parte de los medios de comunicación, y que ninguna cifra puede medir, ya que por ejemplo las violaciones que son consideradas son aquellas que han sido denunciadas, según Silvia Chejter en su texto “El discurso periodístico de la violación en la prensa escrita”, sostiene “...la violación será noticia cuando los sucesos denotados y referidos se encuadren en las definiciones jurídicas que se requieren para aceptar la denuncia de una violación ante autoridad competente...”; “...las noticias de violación son siempre noticias de violaciones denunciadas, y a menudo son informaciones acerca del proceso penal originado en un suceso de violación...”[4] es decir los demás casos, los que suceden puertas adentro de una casa, no son noticiables.

En este caso, el film como objeto de análisis, no permite vislumbrar un narrador tipo o un único enunciador, este estilo de documental o de cine es denominado observacional, de estilo directo, quien lo realiza es Frederick Waisman quien tiene una amplia trayectoria en este tipo de proyectos, se aboca a filmar instituciones, ha filmado manicomios, institutos, comisarías, hospitales, juzgados, escuelas para discapacitados, centros de beneficencia, etc. La realización es sin guión, no hay voz en off, ni música, ni entrevistas tampoco reconstrucciones de los hechos, ni rótulos explicativos. Sólo queda a criterio del director, (quien además es productor y editor), el montaje, es decir la elección de las escenas que se filmaron. Con lo cual si bien de lo registrado existe un filtro de imágenes luego hechas película, no se interviene sobre sus protagonistas muchos menos en los discursos por ellas construidos, podría decirse que su visión tiene un alto grado de objetividad, su fin es dar a conocer a la comunidad la existencia de esos hechos y situaciones contadas.

Este documental nos aleja de los estereotipos que circulan socialmente a través de los medios masivos de comunicación, sobre la violencia de género, quizás estemos más acostumbrados a mirar , leer o escuchar otro tipo de relatos, nunca directamente por sus protagonistas, existen prototipos acerca de cómo son los victimarios y juicios equivocados sobre las víctimas, dado el tipo de sociedad machista en la que vivimos, por ejemplo como afirma Fernández Díaz en su texto, “Las mujeres y los discursos mediáticos”, con el desarrollo de investigaciones acerca de la violencia de género se pudo logar desmitificar al posible agresor o victimario “se otorgó una nueva perspectiva que desmentía la imagen del extravagante pervertido, consumado maníaco o asaltante desconocido, que los medios habían potenciado. Dentro del tema de la violencia de género suscitó particular interés el desarrollo de los procesos judiciales relacionados con una agresión sexual...”[5].

Las mujeres son más proclives a tener miedo, a vivir bajo un “imaginario del miedo” de acuerdo a Rosana Reguillo, es decir dada la espectacularización y dramatización del tratamiento informativo de los hechos delictivos, operando sobre el temor y los miedos instalados en el imaginario social[6].

Esther Madriz en su libro, “A las niñas buenas no les pasa nada malo”[7], evidencia datos acerca de la delincuencia en Estados Unidos, extrayendo conclusiones diversas, por ejemplo, que la mayor parte de los delitos son contra la propiedad, que se estima también que las mujeres se sienten con mayor posibilidad de ser víctima de un ataque, cuando en realidad sucede que los hombres son quienes enfrentan mayor peligro, (aquí estaría trabajando el imaginario del miedo).

Se instruye mediante los medios, cómo se debe tener miedo, cuándo, en qué zonas, ante qué personas (afuera del hogar), cómo hacer para protegernos, pero no se dan las herramientas a quienes realmente atraviesan una situación de violencia de género como para revertirla, la cual es de difícil escapatoria, ya que termina muchas veces con la muerte; nuevamente citando a Madriz se puede dar cuenta de ello, “...con frecuencia los medios de comunicación presentan equívocamente los delitos que se cometen contra las mujeres. La frecuencia y el tipo de delitos contra las mujeres registrados por la prensa generalmente distorsiona la realidad de dónde, cómo, y por quién tienen las mujeres más probabilidades de ser víctimas de delitos”.

También se genera la perpetuación del maltrato del padre hacia sus hijos, en “Violencia Doméstica” claramente se perciben mediante dibujos, expresiones y relatos las vivencias de los niños y niñas amparados/as en The Spring, (quien los hace “expresarse” es un terapeuta del centro asistencial), estos manifiestan la situación de maltrato hacia ellos o sus madres y sus intentos, desde su lugar de hijos/as, por impedir que este se concrete.

Sin ir más lejos, en muchas películas y cuentos se le asigna al hombre un rol protector, fuerte, enérgico, activo contribuyendo a creer que él es quien debe detentar el poder frente a la vulnerabilidad femenina, estas historias arraigan fuertemente el pensamiento y el sistema de dominación llamado patriarcal, sustentado por la ideología de la superioridad masculina, en tanto que las mujeres “son inferiores”, es natural la dominación; con lo cual desde pequeños y no solamente en el hogar se inculca ese tipo de ideas.

Los intentos de escapatoria son varios, a veces los pedidos de auxilio no los hacen las víctimas directas sino allegados, vecinos que oyen las discusiones o golpes, y “conviven” con el maltrato, ya que también lo soportan a diario; hacia el principio del film, aparece la policía, su participación es importante en tanto que aconsejan a las víctimas sobre como proceder ante un caso de violencia, lo que sucede es que este ya se cometió, se han llevado al agresor pero no irá preso por muchas horas, con lo cual la posibilidad de que regrese y se agraven los hechos son mayores, además existe otro problema cuando se ejerce violencia de un individuo hacia otro, sobre todo de un hombre hacia una mujer, la policía interviene como si se tratará de un hecho policial solamente, es decir no se lo considera un problema social consecuencia de la desigualdad de poder entre ese hombre y esa mujer, se lo explica como un asunto privado entre la víctima y su victimario. Aunque en el caso de The Spring la institución trabaja conjuntamente con la policía en tanto que recomiendan a las mujeres acercarse a determinada comisaría para que sean recogidas y asistidas.

Por mi parte considero fundamental establecer y fijar ciertos conocimientos hacia la sociedad para que viejas y obsoletas formas de comunicar sean modificadas, que no se culpabilice a la mujer por sus actitudes, que se termine con cierta paranoia que gira entorno al delito y su manera de acechar a la mujer.

Hacia el final del documental una de las coordinadoras del centro realiza una charla a un grupo de mujeres mayores que llegan de visita y explica que las personas que allí se encuentran no son “diferentes” con problemas “diferentes”, son hombres y mujeres que caminan junto a nosotros, que no importa la edad de las víctimas, que hay abuelas con sus nietos; además recuerda una frase que pertenecen al decir popular y muchas veces no se reflexiona sobre ella: “si les hacen daño por qué no se van” y cita a una de las tantas mujeres con las que se cruzo y a la cual vio totalmente desfigurada, la cual le dijo, “me daba más miedo irme que vivir toda mi vida con este aspecto” y concluye “el poder es tan fuerte que vivir atemorizadas, escondiéndose y maltratadas es superior al intento por marcharse”, no lo dice sin motivos, tiene la experiencia de convivir y tratar de ayudar a muchas mujeres que soportaron años de humillaciones, maltratos de todo tipo pero han logrado decir no, aunque obviamente tengan dudas sobre si lo que hacen esta bien o mal, porque nunca antes habían podido decidir; el poder que ejercieron sobre sus vidas fue tan fuerte que al estar solas se creen incapaces y vulnerables como cuando estaban en presencia de un abusador.

Bibliografía:



[1] Las formas del cine dieron su penúltimo giro dramático en los años sesenta. Algo cambió en sus estructuras estéticas y Frederick Wiseman (Boston, 1935) fue uno de sus grandes transformadores. Cuando las cámaras se liberaron del trípode, Wiseman y otros colegas suyos como D. A. Pennebaker y los hermanos Maysles sentaron las bases del llamado 'Direct Cinema', mientras Jean Rouch o Johan van der Keuken hacían lo propio en Europa con el llamado cinema-verité.
Al recorrer el cine de este director legendario, el último medio siglo de cine documental se despliega ante nuestros ojos en dos vertientes. Mientras por un lado sus películas nos sumergen en la maquinaria social norteamericana -ha filmado manicomios, institutos, comisarías, hospitales, juzgados, escuelas para discapacitados, centros de beneficencia... “sólo me queda la Casa Blanca”, sostiene- por el otro nos permite identificar los cimientos y la evolución del “cine directo”, esa práctica “observacional” del documental moderno que no ha dejado de ejercitar desde que debutó con el clásico Titicut Follies (1963).
“Podríamos decir que todo mi trabajo es una película de ochenta horas -explica Wiseman, pues yo concibo mi obra como un solo bloque”. En forma y en contenido, las casi cuarenta películas que ha realizado, desprecian cualquier comentario a la realidad que captura su cámara. Filma sin guión, no hay voz en off, ni música, ni entrevistas, ni reconstrucciones, ni rótulos explicativos. Wiseman, el hombre sabio, confía únicamente en la filmación inmediata y espontánea de la realidad y en la estructura del montaje para interpretarla.
A mí me gusta equiparar mi trabajo al de un escritor. Lo que hago en la sala de montaje no se diferencia mucho de lo que hace un novelista. Yo también “
escribo” la realidad. Trabajo con tanto rigor el ritmo de cada secuencia como las rimas externas que se producen entre ellas. Como las frases y los párrafos, cada secuencia es una isla y yo formo archipiélagos. Debo explicarme a mí mismo el significado de cada plano. No importa si he llegado a un montaje de forma deductiva o inductiva, que si no me lo puedo explicar a mí mismo, entonces sé que no funciona. Podría repasar cada escena de cada una de mis películas y explicar por qué ese plano está ahí. http://www.elcultural.es/version_papel/CINE/28469/Frederick_Wiseman

[2] The Spring existe para restablecer la paz en familias violentas, ofrece una serie de servicios para ayudar a las personas, con el objetivo de prevenir la violencia doméstica y ayudar a aquellos que son víctimas. Estos servicios van desde la prevención primaria a los servicios de crisis. La vivienda de transición y servicios de apoyo también están disponibles, para garantizar que las víctimas que buscan nuestros servicios sientan que tienen la oportunidad de un cambio durade ro en sus vidas.
The Spring cuenta con:

- 24 horas de línea telefónica. Orden de Servicio de Protección - planificación de la seguridad.

-Refugios de Emergencia para Individuos y Familias como así también Refugio de Emergencia y de Servicios para Niños.
-Prevención y Educación.

-Extensión de Servicios a la Comunidad -Oficina del Comisario-Abogado con una unidad de protección infantil.
-Asistencia legal .

-Vivienda de transición, se proporciona trabajo y educación para un futuro y sobre todo para que posean independencia gracias a ello.

-Se ofrecen muebles y ropa a las víctimas para comenzar su nueva vida.

- Servicios de Educación a la Juventud –Más de la mitad de las camas en nuestro refugio de emergencia están ocupadas por los niños, hemos creado programas que respondan a sus necesidades, a menudo debido a la violencia de los padres en sus hogares se los priva de la atención y de sus cuidados. Nuestra escuela en el Condado de Hillsborough ayuda a los niños a ponerse al día en sus estudios.

http://www.thespring.org/tp40/page.asp?id=241511 .

[3]Ariznabarreta, Larraitz, y col. (2006):”Algunas consideraciones en torno a la denominación violencia de género”. En Tratamiento de la violencia de género en la prensa vasca. San Sebastián, Universidad del Deusto.

[4] Chejter, Silvia (1995): “El discurso periodístico de la violación en la prensa escrita”. En Travesías, año 3, N°4, noviembre.

[5] Fernández Díaz, Natalia (2003): “Las mujeres y los discursos mediáticos”. En La violencia sexual y su representación en la prensa. Barcelona, Anthropos.

[6] Iglesias, Martín (2005): “Unidad temática: delincuencia urbana- inseguridad”. En Mediados. Sentidos sociales y sociedad a partir de los medios masivos de comunicación. Cuaderno de Trabajo N° 57. Buenos Aires, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

[7] Madriz, Esther (2001):”Introducción” (fragmento). En A las niñas buenas no les pasa nada malo. México, Siglo XXI.

La “animalidad” como motivo de las violaciones, por Lilián Bareilles

En su texto “La eternización de lo arbitrario”, Pierre Bourdieu plantea que las estructuras sexuales permanecen con relativa constancia. A pesar de los cambios superficiales que se pueden observar a primera vista en nuestra sociedad, las relaciones entre los sexos no se han transformado demasiado a lo largo de la historia. Según el autor existe una deshistorización y eternización de estas estructuras de poder, en las que los hombres están por sobre las mujeres, en tanto el esquema de dominación esta basado en el modelo patriarcal. Para Bourdieu, el estudio del lenguaje permitiría entender la dimensión propiamente simbólica de la dominación masculina.[1]

A continuación intentaremos dar cuenta de los procesos de enunciación de las noticias vinculados con la violencia de género, que ocultan la desigualdad estructural de poder entre los hombres y mujeres acudiendo a otro tipo de argumentos, vinculados con la naturaleza o la animalidad (o incluso con una actitud provocadora o poco preventiva de las mujeres). La noticia seleccionada para este análisis es sobre la violación de una adolescente de 16 años de edad, del Diario Clarín. El hecho sucedió el miércoles 8 de Junio, la noticia fue publicada el sábado 11 del mismo mes.[2]

Según lo planteado por la socióloga Silvia Chejter:

“…las noticias de violación (…) en mayor medida que otras, exhiben el imaginario social de la sexualidad, del poder, la violencia, la justicia, la verdad, las concepciones de los normal y lo desviado, de lo cultural y de lo natural, de lo aceptable y de lo intolerable, desplegando ampliamente las jerarquías y ordenamientos sociales”.[3]

La nota periodística con la que trabajaremos es un ejemplo de lo que la autora Natalia Fernández Díaz[4] plantea como la espectacularización de los ataques sexuales que realizan los medios periodísticos. En la nota seleccionada la espectacularización es acompañada por el sensacionalismo presente en el relato. Se hace un minucioso detalle de las heridas y del estado en el que la adolescente estaba después del hecho, además, se utiliza otro “ingrediente” que hace que este caso llame la atención, al parecer la adolescente fue drogada, por lo que no se acuerda nada de lo sucedido.

“Carla [nombre falso utilizado en la nota periodística para proteger su identidad] y su madre tienen la impotencia de no poder explicar con exactitud qué fue lo que pasó, pero tienen claro que la chica fue atacada por dos hombres en la esquina de su casa y que la metieron en un auto en el que la drogaron, la tajearon con brutalidad y abusaron de ella. Y que poco después, la abandonaron dormida cerca de la Plaza Flores.”[5](Clarín 11/06/2011).

El mismo título de la nota espectaculariza el hecho: “Violan brutalmente a una adolescente en Floresta”. Parece que existieran ciertos elementos que hacen que esta violación en particular sea violenta o brutal, aquí se ponen en juego las diferencias planteadas por Chejter entre las violaciones “aceptadas” y aquellas que resultan intolerables. Lo que convertiría a esta violación en un hecho intolerable es que la atacada era una “niña buena”[6], no estaba en un lugar indebido ni fue provocadora, estaba yendo a comprar chocolates para ella y para su familia, estaba muy cerca de su casa. Sin embargo los hombres que la agarraron no solo la violaron, además la golpearon y lastimaron, le cortaron su cuerpo. Pero es necesario resaltar que no existen violaciones más aberrantes y violentas que otras. Todas son traumáticas y repudiables, producto de la desigualdad en la estructura de poder entre hombres y mujeres, pero esto es ocultado en la cobertura periodística realizada por Clarín.

A lo largo del relato de los sucesos se hace mención a que la denuncia de esta violación es la sexta realizada en Capital Federal en el transcurso de un mes. Este enunciado funciona como una alerta, no solo de la inseguridad que hay en las calles sino de la inseguridad a la que se enfrentan las mujeres. A partir de lo planteado por Esther Madriz, podemos vincular esta advertencia dentro de la construcción social del miedo que se les impone a las mujeres. Madriz sostiene que el miedo en sí es un elemento importante para mantener a las mujeres serviles y subordinadas socialmente. Ser mujer significa, en nuestra cultura, ser vulnerable, por esto las advertencias forman parte de la socialización de las niñas. La vulnerabilidad y el sentimiento de debilidad son intensificados, generando miedo. A partir de esta debilidad se impone la idea de que las mujeres deben subordinarse a los hombres para ser protegidas y cuidadas.[7]

En la nota de Clarín, este miedo impuesto a las mujeres es reforzado al aclarar que la joven atacada iba a comprar chocolates cerca de su casa cuando fue interceptada por dos hombres, generando la sensación de que los ataques le pueden pasar a cualquiera en cualquier momento y lugar, sobre todo si una anda sola de noche, sin la protección de un hombre. La víctima de esta violación no ocupa el lugar de “mala niña” en la noticia, porque no estaba en un lugar indebido ni fue provocadora en su accionar, si ocupa el lugar de “tonta” en tanto era de noche y no estaba acompañada, no había nadie que la cuide.

Silvia Chejter divide las noticias sobre violación en dos tipologías[8]:

· Noticias cortas: son noticias rutinarias y de aparición limitada. Se inscriben en un proceso informativo continuo, que da cuenta de sucesos que ocurren y que amenazan a las personas. Funcionan como una advertencia preventiva para las mujeres, recuerdan la vulnerabilidad de estas.

· Noticias intermedias o largas: su cobertura se extiende varios días o meses. Para que esta cobertura se lleve adelante debe suceder algo más que una violación, como por ejemplo: un homicidio.

La noticia seleccionada forma parte de la primera tipología. Es una noticia corta que no fue abordada nuevamente en los días posteriores a su publicación, es acompañada por una descripción casi minuciosa del cuerpo de la víctima y de los golpes de la misma, satisfaciendo, según lo planteado por Chejter, cierto voyeurismo y morbosidad del público.

Si bien la noticia es integrada a un conjunto de denuncias sobre abuso, en ningún momento se hace alusión a motivos macro. No se hace mención ni se enmarca el hecho en el problema de la desigualdad de poder estructural entre los hombres y las mujeres que existe en nuestra sociedad.

Los victimarios son caracterizados a partir de su brutalidad, y los daños que generaron en la víctima son comparados con daños realizados por un animal:

“La chica tiene varios surcos de sangre en el cuello y en su brazo izquierdo, como si hubiese sido atacada por algún animal con garras”. (Clarín 11/06/2011)

Según Fernández Díaz, la espectacularización de los ataques sexuales, acompañados por una animalización de los victimarios, tiene como efecto la desresponsabilización de los hechos. En tanto los animales no razonan, no forman parte de un proceso de socialización, no se los puede culpar por su naturaleza “insaciable”. Los motivos del ataque son buscados, entonces, en las víctimas, ya sea por provocar el deseo de los hombres, o por andar en lugares indebidos, o como mencionamos anteriormente por andar solas en la noche, sin la adecuada compañía y protección de un hombre. A partir de este abordaje realizado por los medios, las estructuras profundas discriminatorias de las mujeres permanecen intactas (o más que permanecer intactas, son reforzadas). Según Fernández Díaz, la violencia de género no puede reducirse a las acciones de locos depravados y desconocidos, la violencia sexual no es una patología ni un deseo incontrolado, sino que forma parte de un paradigma de poder (masculino). Al ocultar esto, los medios no solo dan una perspectiva equivocada de los ataques sexuales, sino que además refuerza la imagen de una mujer accesible y dispuesta para el asalto (a partir de la debilidad y vulnerabilidad de ésta). Según la autora se construye una imagen negativa de la mujer como provocadora y culpable de la violencia que sufre.

En la noticia abordada por este análisis, el verosímil es construido a partir de la utilización del testimonio de la víctima y de la madre de esta joven, la nota es acompañada por una fotografía en la que se muestra el brazo cortado de la menor. Pero el solo relato de la víctima y de su madre no parece ser suficiente, por lo que se hace mención a ciertas fuentes oficiales, que confirman los hechos. Según Chejter, “las fuentes son tanto mas respetables cuanto más oficial y mas institucional es su origen, y mas autorizados sus voceros”[9]. Si bien en la noticia analizada no se explicita el origen de algunas fuentes, basta decir que son fuentes oficiales para darle veracidad al discurso.

La ley, la policía en este caso, es presentada como la figura encargada de develar los misterios, en tanto según se menciona en el artículo noticioso los hechos son confusos: “Fuentes del caso dijeron que el hecho “todavía es confuso” y que las pericias de Policía Científica estarán listas en 48 horas” (Clarín 11/06/2011).

La autoridad y el monopolio de la verdad de lo sucedido están volcados en las pericias policiales, que esclarecerán lo sucesos. La primera pregunta que surge al leer la cita seleccionada es ¿Cuáles son las fuentes del caso? Y, ¿a qué se refieren con confuso? ¿Se pone en duda el relato de la víctima?

Lo que parece observarse a lo largo de esta nota periodística, es una simplificación de aquello surgido a partir de relaciones y esquemas de dominación complejos y desiguales. Se espectacularizan hechos que son traumáticos para las víctimas, pero en realidad no hay grados de gravedad en las violaciones, todas son violentas y repudiables. Como plantea Silvia Chejter, las adjetivaciones que se realizan sobre estos hechos (brutal, salvaje) no son calificadores, sino significantes.[10]



[1] Bourdieu, Pierre. “La eternización de lo arbitrario”. En La dominación masculina. Barcelona. Ed. Anagrama.

[3] Chejter, Silvia. “El discurso periodístico de la violación en la prensa escrita”. En Travesías. Año 3, n° 4 Noviembre. Pág. 18.

[4] Fernández Díaz, Natalia. “Las mujeres y los discursos mediáticos”. En La violencia sexual y su representación en la prensa. Barcelona. Ed. Anagrama. 2003.

[5] El resaltado corresponde al texto original.

[6] Madriz, Esther. “Introducción”. En A las niñas buenas no les pasa nada malo. México. Ed. Siglo XXI.

[7] Ídem.

[8] Chejter, Silvia. “El discurso periodístico de la violación en la prensa escrita”. En Travesías. Año 3, n° 4 Noviembre. Pág. 18.

[9] Ídem.

[10] Ídem.

El destino de los jóvenes con Porvenir, por Paula Pamela Vilches

Análisis una noticia policial- El caso Matías Berardi

1- El delito que se comete es el de secuestro y asesinato del joven Matías Berardi; días después se convoca a una marcha para reclamar por justicia y quienes están allí asocian a este caso con el de Axel Blumberg, diciendo: “Ayer Axel (Blumberg), hoy Matías, ¿mañana quién?”. Con lo cual se puede decir que este caso se inscribe en la serie de delitos como son los secuestros seguidos de muerte.http://www.clarin.com/policiales/crimenes/profugos-parientes-familia detenida_0_346165580.html

2-Se puede enmarcar el hecho de acuerdo al contexto político que se estaba viviendo en ese momento, como sucede con las declaraciones anteriores en las que se compara este caso con el de Axel Blumberg, también se citan testimonios en los que se culpabiliza de todo lo sucedido a la presidenta, manifestando que la inseguridad no es una sensación, como ella habría mencionado en un discurso dado anteriormente “...Encima el Gobierno nos carga diciendo que lo nuestro es una sensación”, dijo a Clarín María Emilia, que es preceptora de un colegio de la zona y asistió a la manifestación como muchos otros vecinos”.

Según el diario Clarín en una nota titulada “Otro impacto para Scioli, en una semana muy difícil” escrita el día 1°de octubre, (un día antes de publicarse la nota analizada), se critica que no se menciona la muerte de Matías, Ningún vestigio de conversación sobre la inseguridad pública que perfora el ánimo y las vidas de 16 millones de bonaerenses, aclara Clarín al respecto; ya que supuestamente preocupa y altera la vida de toda la población del país.

http://www.clarin.com/policiales/crimenes/impacto-Scioli-semana-dificil_0_345565586.html

3-Si aparecen marcas de clase, sobre todo para caracterizar a la víctima, se describen las profesiones de los padres del chico, se da el nombre de la escuela a la que asistía, (Saint George’s school), se menciona que la víctima jugaba al rugby, que había ido a bailar a un boliche muy conocido de Costanera Norte, se da hasta la marca de la camioneta a la que se suben sus padres y hermanos, cuando se van de la marcha porque no pueden seguir allí; todo indica la buena procedencia del joven y de su familia.

De los victimarios se relata que pertenecen a una familia y allegados a ella, (dos de los prófugos son parientes de la familia), con conflictos entre sí, se menciona a una hija del sospechoso que se habría fugado de su casa al quedar embarazada pero que estaba allí durante el secuestro de Matías; también se hace referencia al supuesto perfil violento del acusado. Se nombra la forma en la que vivían (en un galpón) en el mismo lugar en el cual ejercía sus actividades de herrero. Claramente rasgos propios de una clase baja con conflictos familiares y violencia en su entrono.

http://www.clarin.com/policiales/crimenes/profugos-parientes-familia

detenida 0_346165580.html

4-Se enuncia desde el diario Clarín y es algo a resaltar el hecho de que quien narra, sanciona junto con los testimonios recogidos de las personas que acudieron a la marcha, como responsables al gobernador Scioli, el gobierno en general y a la policía bonaerense.

En el texto de Teijeiro, “Representación social de los sujetos de la protesta en Azul Noticias y Telenoche”, se hace referencia a los modos de enunciación en el caso de un programa televisivo pero pudiéndose extrapolar al estilo periodístico del diario, como por ejemplo, su titular, el copete elegido, la fotografía colocadas no azarosamente, sino con un fin único, en este caso conmover al lector.

Se resalta la convocatoria que tuvo la marcha, principalmente se describen a quienes lloraban a la víctima, sus padres y hermanos que no pudieron soportar la angustia y debieron irse.

Quien narra se centra en relatar y rescatar las expresiones de dolor y dramatismo que se vivían en la convocatoria en reclamo de justicia, se toman testimonios de personas cercanas al chico y quienes no lo conocían pero se sienten en la obligación de acercarse y solidarizarse.

5-En la noticia analizada se remite al miedo, a lo vivido, a la experiencia de saber y conocer sobre la inseguridad, “que afecta a todos”, las personas se solidarizan sin conocer demasiado lo ocurrido pero automáticamente se toma partido, sin siquiera haber sufrido un robo, se generaliza sobre la inseguridad. Según se cita en el texto de Iglesias “Unidad temática: delincuencia urbana-inseguridad”, (extraído del libro Mediados, Sentidos sociales y sociedad e partir de los medios masivos de comunicación), el autor toma un término propuesto por Rosana Reguillo para describir como se genera mediante la forma que tienen los medios de transmitir una visión acotada de la realidad, un imaginario del miedo, que según Iglesias se da por la dramatización y espectacularización del tratamiento informativo, operando sobre el temor y los miedos instalados en el imaginario social.

6- La construcción del verosímil se da por la cantidad de datos que se registran, la hora precisa en que llegan los padres del chico asesinado a la marcha que se realizó en la plaza principal de Ingeniero Maschwitz, quiénes estaban, qué hacían, qué cantidad de personas aproximadamente había en el lugar, (según el diario Clarín eran cerca de 1.000 los concurrentes); se consideran también las fotografías que acompañan la nota principal para reforzar la noticia, en la que se ve a los familiares llorando y a los allegados reclamando con pancartas.

La fuente de información en este caso son los amigos y vecinos que se movilizaron para pedir justicia, dado que la nota si bien remite al asesinato de Matías, no es su tema central ya que se narra todo lo sucedido luego, la búsqueda de los sospechosos, los reclamos de justicia, la concentración en la plaza, etc.

7- La policía aparece como culpable de negarse a pagar el rescate en las primeras comunicaciones con los secuestradores, Según trascendió ayer en su entorno, los padres de Matías estarían muy disgustados porque la Policía habría dilatado el pago del rescate (empezó siendo de 500 pesos y terminó en 6.000) a pesar de que ellos querían entregarlo.” Además se culpabiliza al gobierno nacional por no hacerse cargo de la situación de desamparo e inseguridad que se vive. Tanto a la presidenta como al gobernador Scioli.

8- En conclusión puedo decir que si bien ocurren hechos aislados de inseguridad no podemos permitir que se infunda al respecto, paranoia, alarmando de forma extrema cualquier comportamiento; en el texto de Beaudoux y D’Adamo, “Tratamiento del delito y la violencia en la prensa. Sus posibles efectos sobre la opinión pública”, se vislumbra esta cuestión “...los medios contribuyen a la formación de una idea distorsionada de la violencia social, a la creación de una imagen que alimenta en el público la percepción de que la criminalidad y el delito son mayores de lo que realmente son cuando se evalúan y se comparan los datos mediáticos con las estadísticas oficiales...”. En este caso, los mismos vecinos de los secuestradores por “miedo” dieron la espalda al chico secuestrado en un intento de este por escaparse, ya que lo confundieron con un ladrón y omitieron algún tipo de ayuda, de allí directamente los captores prosiguieron con su muerte ; una espiral de violencia y temores injustificados que podrían haber salvado su vida.

Los reclamos que se desarrollan en las multitudinarias marchas, no se basan en modificar el comportamiento social, en reflexionar sobre el accionar humano, (más allá de los padres que pueden estar hundidos en el más profundo dolor), el resto de la sociedad que se “solidariza” pensando constantemente esto me puede suceder a mi, ¿se replantea que sucede?, ¿se pide por una solución a largo plazo?, ¿se piensa verdaderamente en porque se está ante esta situación? o solamente piensa cuando la violencia los shockea y no les queda otra opción que acoplarse al pensamiento y espíritu masivo de reclamar justicia, ¿qué encierra el pedido de justicia en este contexto? Arrestar a alguien sin siquiera saber si es el culpable pero encerrarlo hasta su muerte, ¿significaría terminar con toda la problemática a su alrededor?

Se reclama justicia se solicita que se encuentre a los culpables, estos existen, son vistos y descriptos por los medios, como una familia con antecedentes, disfuncional, un padre violento; por otro lado las víctimas, jóvenes de clase alta o media-alta, tanto Matías como Axel con un futuro dichoso no mereciendo la muerte en ningún caso, como si de eso se tratará, por ser adinerado, lindo y deportista su vida posee un valor más alto que la del resto de los mortales; Como aporta la doctora en Ciencias Sociales Susana Murillo en su texto Colonizar el dolor, recogiendo el testimonio de una manifestante en la marcha para reclamar justicia por el asesinato de Axel Blumberg, “pobrecito, qué pena y con el porvenir que tenía”.

También mediante el accionar mediático, se contribuye a generar descrédito hacia quienes debemos respetar para gobernar, cuando se culpabiliza al presidente de turno se está tratando de poner en contra política y sociedad como si no debieran ir juntos esos términos, se trata de rechazar al actual mandatario sin pensar en sus antecesores e ignorar que en forma conjunta se podría llegar más lejos.

Bibliografía:

· Iglesias, Martín (2005): “Unidad temática: delincuencia urbana- inseguridad”. En Mediados. Sentidos sociales y sociedad a partir de los medios masivos de comunicación. Cuaderno de Trabajo N° 57. Buenos Aires, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

· Beaudoux, Virginia y D’Adamo, Orlando (2007): “Tratamiento del delito y la violencia en la prensa. Sus posibles efectos sobre la opinión pública”, en Luchessi, L. y Rodríguez, M.G. (Coords.): Fronteras globales. Cultura, política y medios de comunicación, Buenos Aires, La Crujía.

· Murillo, Susana: “Colonizar el dolor. La interpelación ideológica del Banco Mundial en América Latina. El caso argentino desde Blumberg a Cromañón”. Buenos Aires: CLACSO, abril de 2008.

· Álvarez Teijeiro, Carlos, Farré, Marcela y Fernández Pedemonte, Damián (2002): “Representación social de los sujetos de la protesta en Azul Noticias y Telenoche (diciembre 2001). En Medios de comunicación y protesta social. Buenos Aires, La Crujía.

Diferentes maneras de manifestarse o diferentes maneras de reprimir, por Paula Vilches

Puente Pueyrredón ¿reclamos ilegítimos?:

1-En lo que respecta al primer video visto en clase acerca de los hechos ocurridos en Puente Pueyrredón, el tema puede ser definido como Caos y violencia. En el texto de Martín Iglesias “expresión pública, la figura del caos”, (extraído del libro Mediados. Sentidos sociales y sociedad a partir de los medios masivos de comunicación), se hace referencia a que la noticia se construye a partir del perjuicio que genera la expresión pública, no se pregunta quiénes participan, qué los lleva a realizar el corte ni la modalidad que emplean, se prefiere espectacularizar los hechos y dar cuenta del caos, desborde y violencia que imperan de acuerdo a la visión mediática.

Según la autora Sonia Hernández García, tomando a su vez a otros autores como Perceval Y Reguillo, “para que el proceso de exclusión sea posible es necesaria “una imagen del otro, y habiéndolo reducido previamente a uno solo”, es decir se requiere la imagen del homosexual, el cholo, el ladrón, el drogadicto, y quienes nos proporcionan una imagen de ellos son los medios. Pero en esta presentación de los hechos, que en realidad es una representación, “Lo que nunca se revela son las condiciones estructurales que explican, más allá de la anécdota, el drama de estos actores sociales, invisibilizando o neutralizando los mecanismos sociales que están a la raíz de las pequeñas o grandes tragedias individuales”; según mi interpretación de la cita puede entenderse como un conflicto de intereses entre medios y actores sociales, los primeros actúan con respecto a los segundos de acuerdo a su conveniencia.

2-No se puede decir que se lo ubica dentro de una sucesión de hechos sino más bien se habla de un enfrentamiento en el cual “la muchedumbre” estaba preparada para atacar y la policía frente a la provocación comienza a reprimir. En una parte de la cobertura de la noticia el periodista se refiere a “la chispa que la hizo detonar”, como algo que se dio en ese momento sin motivos aparentes, hechos que se desencadenaron mientras se producía la manifestación y no tenían procedencia; Esteban Rodríguez en su texto “Cubriendo la noticia” hace referencia a la descontextualización que se produce en el armado de las noticias, “relevar la noticia desentendiéndose de las condiciones sociales y culturales, es decir, postulando la realidad más allá de la historia”.

3-Los protagonistas son caracterizados como piqueteros o muchedumbre, en un principio, ya que la noticia se va formando con el correr del tiempo y quienes fueron una muchedumbre enardecida luego cuando son reprimidos, se transforman en “víctimas que se multiplican y cubren Avellaneda”, (según palabras del propio movilero), en militantes, de acuerdo a la frase que utiliza Julio Bazán : “por la espalda le entraron al militante para que no pueda levantarse jamás” dando a entender que murió atacado por la espalda sin poder defenderse, como un inocente y no como un piquetero armado con palos y con la cara tapada (como se lo caracteriza en un principio), murió en pos de todas las personas que allí estaban, se convirtió en un mártir con su muerte.

Por otro lado está la policía identificada como desfile de fuerza en un primer momento esperando su intervención y luego mostrada como violenta, ineficaz, represiva, ridiculizada por lo sucedido en el hall del hospital donde se encontraban los heridos, vulnerable ya que el comisario Franchiotti es atacado a la vista de todos y como vengativa dado que luego de ello arman un operativo para detener a quienes estaban en el hospital aguardando por los heridos (“todos piqueteros”).

4-Considerando que gran parte de los hechos nos llegan por boca de un periodista como Julio Bazán se puede decir que el enunciador se parece más a un narrador de una película que a un movilero, ya que le agrega cuotas altas de dramatismo y frases cuasi metafóricas.

5-No es tan evidente la forma de dirigirse al televidente se apela a causar impresión mediante la imágenes, generar impacto visual, recurrir a la emoción o a tomar partido ante los hechos, es decir, lo que hacen los piqueteros está mal y la policía debe proceder e intervenir para liberar la circulación; lo que plantea Esteban Rodríguez en su texto es que “a nadie se le ocurrió, en ningún momento, postular al cordón policial que se interpuso entre los manifestantes como una provocación que estaba para romper la movilización que inmediatamente después sería emboscada con un operativo planificado...”.

6-Según el texto de Martín Iglesias “un argumento repetido hasta el cansancio en los diarios y la t.v es el que sostiene la inconstitucionalidad de los cortes de ruta por vulnerar los derechos de los demás”. La ley se caracteriza como la defensora de la ciudadanía, ciudadanos no son los piqueteros, encapuchados que reclaman por trabajo y comida sino los que ya poseen un trabajo y no pueden llegar a él por causa de los primeros. En este caso se hace una primera apreciación sobre las fuerzas policiales como resguardando la seguridad y en un segundo momento como los culpables de las muertes de Maximiliano y Darío.

7-Se hace una reflexión de tipo general pero de los hechos ocurridos, (es decir de los asesinatos de los jóvenes), no por que sucedió la manifestación, quienes participaron, que reclamaban o el accionar de la policía; esto se da luego de llamarlos piqueteros después de la muerte adquieren el carácter de personas con rostro, nombres y objetivos.

Estación Castelar ¿Locura Colectiva?:

1-El tema del que se informa varía a cada momento de acuerdo al medio se colocan diferentes titulares, según Todo Noticias “llegó la policía a la estación”, “intentan despejar las vías”, “Mucha gente y mucho descontento”, para América 24 antes del incendio de los vagones los pasajeros estaban indignados, luego la movilera discute con una pasajera sobre el modo que tienen de proceder los que se encuentran en la estación y llega a la conclusión de que no es entendible tanta violencia.

Para C5N los titulares alternan entre “tensión en la estación” “la gente quiere viajar y no tiene como hacerlo”, hasta “incendian vagón” o el más llamativo “locura colectiva”; incluyendo la música de fondo tal como si fuera una película más el helicóptero del canal que sobrevuela la zona; de lo cual puedo desprender la siguiente reflexión: debemos tener en cuenta ¿Quién nos habla? como afirman los autores Teijeiro, Farré y Pedemonte en el texto, “Representación social de los sujetos de la protesta en Azul Noticias y Telenoche”, dentro del macroenunciador que es el programa “...este habla por medio de múltiples signos tales como, el sobreimpreso elegido, la música añadida, la edición de la nota, el espacio-tiempo dedicado al tema, las fuentes escogidas, etc.”. Todos elementos fundamentales que le asignan importancia o no al tema en cuestión.

2-En ningún momento se intenta profundizar acerca de lo que está sucediendo, tanto los movileros como los periodistas que se encuentran en el canal se van informando de acuerdo al momento, se juzgan los hechos como si se tratara de cualquier persona viendo la televisión en su casa y no profesionales, no se llega a un análisis profundo, sí se compara con el caso de Haedo, es lo que Rodríguez denomina pereza intelectual: “cuando se dice que las cosas son siempre iguales que lo que ocurrió hoy es igual a lo que sucedió ayer...”,situación en la que tampoco se determinó que fue lo que ocurrió.

Cuando en conversación telefónica con Gustavo Gago, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicaciones Externas de TBA este afirma “no estoy justificando a los usuarios. La empresa no tiene nada para autocriticarse”, de alguna manera se están ignorando las causas y problemas que existen en el servicio hace ya mucho tiempo y buscando por parte del medio la oposición entre los discursos de los pasajeros y el de la empresa.

3-En un principio son pasajeros indignados que quieren viajar y luego en aproximadamente dos horas son transformados en vándalos a los que es necesario reprimir o encarcelar. La policía se hace presente casi por el reclamo a gritos de los periodistas que titulan “no hay un solo detenido”, o que repiten la policía no aparece, en varios canales a la vez.

Emerge la policía y los titulares se van modificando, “avance de la policía”, “recuperaron las vías” y el alivio generalizado se hace presente.

4-El o los enunciadores tienen un lugar principal, protagónico sobre todo la movilera de América 24 que discute con una pasajera imponiendo, porque en definitiva ella es quien conserva el micrófono, su punto de vista; según Esteban Rodríguez “las preguntas no están para “preguntar” sino para corroborar la opinión que tiene el periodista y el medio...”. O también es el caso de la cronista de C5N que como afirma Rodríguez en una tendencia a la autorreferencialidad, a asumir el centro de la noticia se posiciona como protagonista ocultando cualquier otro punto de vista que no sea el de ella misma”, esto es evidente ya que la única persona que habla es ella.

Por otro lado Crónica se coloca del lado de los pasajeros, de quienes necesitan ir a trabajar, de quienes pierden el presentismo, se oyen diferentes voces y el movilero cede en parte su lugar para que se escuchen.

5- Se apela al televidente incentivando a la acción mediante una transmisión ininterrumpida casi como si se tratara de una novela o una película de ciencia ficción manteniendo la tensión y el suspenso, todo el tiempo que sea posible.

6- La ley se caracteriza como lo necesario para mantener el orden, en esa situación descripta por C5N como de “locura colectiva”, se llama a la acción, a la intervención de la fuerza para frenar el caos; pero en relación al caso anterior ,(de puente Pueyrredón), me pregunto qué hubiera sucedido si la policía llegaba y comenzaba a disparar contra los pasajeros que en realidad a esta altura eran un grupo organizado de personas cuyo objetivo era destruir el/los tren (para los diversos canales), ¿en qué se hubiera transformado el discurso periodístico si desde un primer momento se pedía por la policía?, seguramente se hubiera juzgado el accionar como negativo y tratado al herido o al muerto como un pasajero que sólo quería llegar a su trabajo.

7-A mi entender no se reflexiona en ningún momento sobre el tema de la violencia en profundidad; la juzgan desde un lugar muy cómodo, tanto movileros como periodistas en el estudio se encargan de discriminar que esta bien de lo que está mal y reclamar para que los paren, los repriman, encarcelen, pero jamás se preguntan o cuestionan luego de los hechos que fue lo que sucedió.

Mientras analizamos este caso ocurrido en 2009 suceden los mismos hechos en mayo de 2011 y dado que “surgieron otros temas” el tratamiento desde los medios fue nuevamente fugaz.

Bibliografía:

· Iglesias, Martín (2005): “Unidad temática: expresión pública, la figura del caos”. En Mediados. Sentidos sociales y sociedad a partir de los medios masivos de comunicación. Cuaderno de Trabajo N° 57. Buenos Aires, Ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

· Álvarez Teijeiro, Carlos, Farré, Marcela y Fernández Pedemonte, Damián (2002): “Representación social de los sujetos de la protesta en Azul Noticias y Telenoche (diciembre 2001). En Medios de comunicación y protesta social. Buenos Aires, La Crujía.

· Hernández García, Sonia (2002): “Un acercamiento a la nota roja: la inclusión y exclusión de las clases vulnerables”. En www.saladeprensa.org, 45, julio, año IV, Vol.2.

· Rodríguez, Esteban: “Cubriendo la noticia”. El papel de los periodistas en la representación de la protesta social”.